Mantener una piel firme y lisa con el paso de los años suele ser más complicado, afortunadamente existen tratamientos que aportan aquello que nuestra piel va dejando de producir de manera natural, uno de ellos es el ácido hialurónico.

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra en muchos tejidos y órganos del cuerpo y su propiedad más importante es la capacidad para atraer y retener agua, lo que hace que los tejidos, en este caso la piel, se mantengan en buenas condiciones.

Sus propiedades hidratantes y humectantes son las más conocidas y buscadas, ya que mantiene la cantidad de agua necesaria para que la piel no pierda su firmeza. Además, forma una barrera que la protege de factores externos como el sol y agentes contaminantes.

El ácido hialurónico también ayuda a regenerar las células de tu piel, disminuyendo la aparición de manchas por la edad y de marcas del acné, genera una malla subcutánea que da un efecto de tensión en las capas profundas de la piel, actuando como un relleno para combatir las arrugas, además de que ayuda a recuperar la firmeza de la piel y este activo estimula la producción de colágeno, la proteína encargada de regenerar y tensar nuestros tejidos.

Si quieres mantener una piel sana y visiblemente más joven te recomendamos el uso de este activo, lo puedes aplicar en pequeñas dosis de forma tópica para prevenir que tu piel pierda volumen por deshidratación, o, incluso puedes visitar a tu médico para descubrir un ácido hialurónico aplicable, que se integre bien con los tejidos de tu piel y le dé un plus de relleno a las zonas que más te importan.

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